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“Algo anda mal. Hoy se subsidian el tabaco y el biodiesel y no el consumo de verduras”

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Para Narda, la Ley de Etiquetado Frontal de México es un buen ejemplo a seguir. “Muy rápidamente la gente disminuyó el consumo de ciertos alimentos poco convenientes”, asegura.
“Este reconocimiento es por abogar por una alimentación centrada en las plantas en un espacio inclusivo… Con su trabajo ha ayudado a inspirar una nueva ola de apreciación de los ingredientes frescos, la cual continuará floreciendo en toda la región”.
Así fundamentó William Drew, Director de Contenidos de Latin America’s 50 Best Restaurants, la reciente distinción a Narda Lepes como Mejor Chef Femenina de América Latina 2020, de acuerdo a la votación de críticos y colegas del continente. La ceremonia se celebrará vía Zoom el 3 de diciembre próximo.
“Estoy feliz, no sólo por el premio, sino fundamentalmente por la catarata de saludos… Después de este 2020 espantoso, es una caricia al alma”, cuenta Narda Lepes a Télam desde la cocina de su casa en Palermo, mientras prepara el almuerzo de su hija Leia (9). Más tarde irá a su restaurante, Narda Comedor, en el Bajo Belgrano.
“¿Por qué creo que me premiaron? Por un lado, en Latinoamérica, por desgracia, las cocineras no somos miles, en algún momento me iba a tocar. Pero por otro lado, la agenda que predico desde hace más de 20 años está siendo también la de muchos colegas. Antes había cocineros que hablaban sólo de lo que ellos hacían; hoy lo hacen un poco más pisando tierra y con menos lujos”, afirma.
“Comé mucha fruta, mucha verdura, mucha legumbre”, insiste Lepes. “Hay que pensar el plato a partir de a guarnición y ser amplios: incorporar rabanitos, chaucha, remolacha, espinaca, siempre sin dejar de comer lo que te gusta”.-Narda, tu lucha por sembrar conciencia sobre lo que comemos toca muchos intereses…
-Sí, pero antes quizás era yo sola la que hablaba. Ahora veo que somos muchos los que estamos en la misma. En este tema no se puede ser tibio, ya no podés callarte lo que pensás.-Es el propio consumidor el que impulsa los cambios, pese a las presiones del poder económico. Hoy parece increíble pero hasta 1999 se podía fumar en los aviones…
-¡Sí! Y encima, hace treinta años dejaban tres o cuatro filas, al fondo, ¡para los no fumadores! De la misma manera no hace tanto que se veía a médicos fumando en televisión o aún hoy, algunos nutricionistas defendiendo el consumo de azúcar o promocionando comidas con grasas.-Los más chicos, las nuevas generaciones, tienen otra cabeza, otras exigencias con respecto al cuidado del cuerpo y del medio ambiente
-Sí, pero al mismo tiempo son los más susceptibles a través de los medios, del packaging, hay mucha publicidad de alimentos con azúcar en espacios para los chicos.-¿Vos recibiste presiones directas de empresas a raíz de tu prédica?
-No, tal vez porque saben que no soy de callarme.. En realidad, las grandes empresas saben que las porquerías tiene sus días contados y que tienen que reconvertirse… Salvo uno que sigue pidiendo que el agua se privatice… Todo es una cuestión económica ya que hace falta plata para transformar el perfil de una empresa, pero es algo irreversible. Como te dije, las porquerías tienen sus días contados; traerán otras, pero éstas ya fueron. Hasta hace cinco años, el lobby del azúcar en el mundo ponía más plata en los congresos del sector que el tabaco y las farmacéuticas.-Después de obtener la media sanción del Senado, ahora se está tratando en Diputados la demorada Ley del Etiquetado Frontal.
-Y,  me parece que hay gente que está mirando para otro lado, haciendo tiempo o, directamente, haciéndose los bol… Desde hace 20 años vengo siguiendo los debates sobre esta ley en el mundo. Y en todos lados, los discursos de las grandes compañías fueron los mismos, es de manual. Algunos dicen que la ley puede traer menos trabajo si hay menos ventas. Todo lo contrario. Con la Ley del Etiquetado, las empresas tendrán que esforzarse para ofrecer mejores productos.
“Los que tienen presión alta reemplacen la sal con especias, limón o vinagre. Ojo, siempre es mejor un buen vinagre que un aceto berreta”.-A priori, no parece complicado lograr que los alimentos destaquen en sus etiquetas si poseen altos en grasas, calorías y sodio. ¿Cuál es el ejemplo más logrado para imitar?
-No voy a hablarte de Noruega o Finlandia… México es un buen ejemplo a seguir por similitudes en los volúmenes de consumo. Hace diez años, sus estadísticas de Salud Pública eran alarmantes: era el país de mayor consumo de bebidas azucaradas. Hasta que su ley de Etiquetado revirtió la tendencia. Ahora nosotros consumimos más medidas azucaradas que ellos. Con el ejemplo mexicano tenemos “el diario del lunes”; los legisladores deben ser conscientes de que hay que terminar con generaciones de niños afectados por la excesiva ingesta de azúcar y no dejarse presionar por los lobbies de esa industria.-¿Cuáles son las bondades de la ley mexicana?
-Sin ser perfecta, lo bueno de las etiquetas mexicanas es que además de los octógonos negros con los contenidos en grasas, calorías y sodio, tienen un muy buen perfil nutricional. Hace unos años, la vendedora de gaseosas más grande del mundo se oponía a los octógonos negros proponiendo un semáforo (verde, amarillo, rojo) para señalar el contenido de azúcar. Obviamente, era parte interesada porque el semáforo rojo en una etiqueta roja, se perdía… Ningún país tiene la ley perfecta pero para el consumidor, peor es no tener una ley.-Aunque puede ser una pregunta con una respuesta obvia, ¿cuáles son las consecuencias de la ingesta exagerada de azúcar?
-Es simple, en la Argentina uno de cada dos niños tiene sobrepeso cuando termina la Primaria. La primera razón es el consumo de azúcar, y luego, el de grasas. No hay nada más que agregar.La intención modificar la ley para que favorezca a las bebidas azucaradas. Queremos una ley que proteja a los niños, no bebidas. https://t.co/3vIM17S9cf— Narda Lepes (@NardaLepes) October 29, 2020 -Comer sano es mucho más caro, ¿no?
-Sí, aunque a mí me gusta decir “comer bien”, no “comer sano”. Comer bien es comer equilibrado y también sabroso. ¡Y simple! Cuando te dicen que hay que tomar tal producto o tal complejo vitamínico porque contiene betacaroteno, es mucho mejor y más barato comer zanahoria o remolacha, que también lo contienen.
También hay que combatir el exceso como modelo, como cuando te muestran en la tele una chorreante hamburguesa séxtuple como lo máximo. A la hora de comer, tenés que pensar más en lo que no comés. Si tu dieta está basada en ravioles, lasaña, milanesa, tarta, lomito, choripán o albóndigas, estás comiendo carne, tomate, queso, papas o harinas en todas sus formas. Entonces, lo que hay que sumar son rabanitos, chaucha, pejerrey, garbanzo, en fin, el producto.-¿Y cómo se logra ese cambio de hábito?
-Para promover el consumo de vegetales hay que promover “económicamente” el consumo de vegetales. Algo anda mal. En el mundo se subsidian el tabaco, la soja, el biodiesel y no el rabanito, con lo que se lograría que las verduras sean más baratas. Hay que ir al hueso en este tema. El 60% de los vegetales que consumimos provienen de la agricultura familiar, un área a la que los sucesivos Ministerios de Agricultura han descuidado.
“¿El plato favorito de mi hija, Leia? Le gustan las pastas y la comida oriental. Como a todo chico, las milanesas, algo el pescado y no mucho el pollo. Todo con distintas verduras, claro está”.-Mientras pago en la verdulería 50 pesos un paquete de rúcula, el productor del Gran Buenos Aires que la sembró tal vez recibe un peso o dos.
-Es lo injusto de esta cadena de comercialización… Además, por si fuera poco, ese tipo que recibe un peso por la rúcula seguro que está en negro y sin cobertura social. Al mismo tiempo, el verdulero que te la vende a 50 pesos debe pagar altos impuestos, alquileres costosos. Tal vez la salida sería alivianar la carga tributaria de la cadena frutihortícola, sobre todo en beneficio de los pequeños productores y las economías regionales.-Los casi ocho meses de cuarentena han dejado huellas en nuestros cuerpos. Sedentarismo, alto consumo de alcohol, comida de delivery (abundantes en harinas y grasas)…
-Y también están los que aprendieron a hacer esas mismas comidas en casa: panes, hamburguesas, pizzas…-“Masa madre” debe ser de lo más buscado en Google en estos meses…
-¡Totalmente! Lo positivo es que muchos tuvieron más tiempo y aprendieron a cocinar. La gente se dio cuenta de que en realidad esto que hago yo no es taaaan difícil. Y al mismo tiempo tomaron conciencia de que las tareas del hogar son cansadoras. Ojalá también sirva para valorar el esfuerzo de quienes antes de la pandemia te dejaban la casa limpia, la ropa planchada, la comida preparada en la heladera.-Tal vez en estos meses aprendimos a cocinar algunas cosas, pero no sé si a comprar los ingredientes… Como impulsora del consumo de verduras -sos creadora de la app Comé + Plantas-, ¿qué consejos nos das para comprarlas?
-Generalmente, los productos de estación no sólo son los mejores sino también los más baratos, por su abundancia. Ahora, por ejemplo, hay que aprovechar los espárragos; en cambio, si el tomate está a 250 pesos, ¡no lo compres! A propósito de tomates, hay que saber identificarlos: el tomate platense, que es enorme, tiene unas pequeñas manchitas negras, pero no es porque está mal, sino porque le da sombra de las hojas. O el tomate Raf, ese que es medio verde y como con rayas, finalmente está siendo aceptado. A la verdulería hay que ir seguido, dos o tres veces por semana, para comprar las cosas frescas; una  berenjena no te dura toda la vida en la heladera. ¿Consejos? Lavar la verdura de hoja, ponerla en un tuper entre hojas de papel para que no tengan humedad; así duran mucho más. Y a la zanahoria, rallarla antes de guardarla.-Después de veinte años de cruzada, ¿en qué percibís que valió la pena?
-En que la gente ha ido incorporando los vegetales a su dieta, en que no considera a una ensalada como un acompañamiento, sino que puede ser una comida en sí misma. Si bien se están aceptando más productos, lo cierto es que el 85% de las verduras que se venden en el Mercado Central son apenas de cinco tipos: papa, cebolla, tomate, zapallo y zapallito. ¡No tienen idea de todo lo que se están perdiendo! Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por German Martitegui (@germanmartitegui)

Los 7 pecados capitales
Los consejos que Narda postea en sus redes sociales fueron unos de los sucesos del 2020, al punto que se acaba de publicar una compilación de ellos en el libro “201 tips para no comer como el or**”. A pedido de Télam, la cocinera enumera 7 de los principales errores que cometemos a la hora de comer.1). Hacer las compras en el supermercado con hambre. ¡Nunca! Vas a gastar más, vas a comprar cosas de más y poco aconsejables.2). Comprar la verdura que está cara. ¡Error! Si esta cara, es porque hay poca y no es la época, ergo, no es la mejor. Si el tomate está $250 el kilo reemplazalo por otro producto. Los precios de las verduras y frutas son de las muy pocas cosas en la vida que van en dos sentidos. A veces suben, a veces bajan.3). No tomar agua. Hay que hacerlo seguido, un vaso a cada rato. Es fundamental para tu salud.4). Potenciar los alimentos que están muy del “lado del mal”. Si vas a comer chorizos colorados no lo acompañes con papas fritas, mejor habas, garbanzos, acelga…5). Sacar las carnes -de todo tipo- de la heladera minutos antes de cocinar. ¡No! Antes de ponerla al fuego debe estar no menos de diez minutos a temperatura ambiente.6). Ser un talibán de las verduras. Limitarse a papa, cebolla, lechuga y tomate. Hay que ser amplio y entrenar el paladar con rabanitos, zucchini, habas, remolacha. Más allá de los clásicos hay un mundo de sensaciones.7). Dejar de comer las cosas que nos gustan. ¡Pecado imperdonable! En todo caso hay que acompañarlas con distintas verduras o frutas que equilibren nuestra dieta.

El proyecto de Ley del Etiquetado
Estos son algunos puntos salientes del proyecto que se está debatiendo en la Cámara de Diputados:Artículo 1º. Establézcase la obligatoriedad de rotular de forma clara y explícita la composición nutricional de los alimentos y bebidas destinadas al consumo humano en territorio argentino.Artículo 2º. La presente ley alcanza a todos los productos envasados en ausencia del consumidor final.Artículo 3º. Objetivos. a) Garantizar el acceso a una información clara, oportuna y veraz de los alimentos y bebidas envasadas destinadas al consumo humano. b) Fortalecer la libre elección como derecho de los consumidores. c) Fomentar el cuidado de la salud y el derecho a una alimentación saludable y responsable. d) Colaborar con la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades no transmisibles. e) Promover acciones educativas para la concientización sobre la importancia de una alimentación saludable y responsable. f) Impulsar la soberanía y la seguridad alimentaria.Artículo 4º. Etiquetado. Será responsabilidad de los fabricantes, productores y distribuidores e importadores que la información suministrada, en los envases o en las etiquetas de sus productos, sea íntegra y veraz. La etiqueta o el envase, deberá: a) Incluir los ingredientes que el producto contiene, incluyendo la totalidad de los aditivos, expresados en orden decreciente de proporciones. b) Colocar en el frente del envase, con letra clara y legible si el alimento o bebida, por la composición especificada, son considerados “exceso de”: grasas saturadas, sodio, azúcar, calorías, según corresponda, y lo demás que la Autoridad de Aplicación determine. c) Aclarar si contienen o están compuestos por organismos modificados genéticamente.Artículo 5º. Prohibiciones de etiquetado. Los alimentos y/o bebidas que contengan al menos una de las clasificaciones consideradas como “exceso de” referidas en el inciso b) del artículo 4º de la presente ley no podrán contener declaraciones nutricionales complementarias que resalten cualidades positivas de los productos en cuestión.Artículo 6º. Responsabilidad solidaria. Los fraccionadores y comercializadores serán responsables solidarios de las disposiciones de la presente ley.Artículo 7º. Será obligatorio declarar el contenido cuantitativo del valor energético y de los siguientes nutrientes: • Carbohidratos • Azúcares libres • Proteínas • Grasas totales • Grasas saturadas • Grasas trans • Fibra alimentaria * Sodio.Artículo 8º. Lactancia materna. Los fabricantes y distribuidores de las preparaciones para lactantes deben velar porque se imprima en cada envase o en una etiqueta que no pueda despegarse fácilmente del mismo una inscripción clara, visible y de lectura y comprensión fácil que incluya todos los siguientes puntos: a) Las palabras “Aviso importante”. b) Una afirmación de la superioridad de la lactancia natural. c) Una indicación en la que conste que el producto solo debe utilizarse si un agente de salud lo considera necesario y previo asesoramiento de este acerca del modo apropiado de empleo. d) Instrucciones para la preparación apropiada con indicación de los riesgos que una preparación inapropiada pueda acarrear para la salud.

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