1 / 2

El Diario del Juicio: Los alegatos

destacada

Con la etapa de alegatos, empezó el tramo final del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. La fiscalía, a través de dos de sus representantes, Gustavo García y Juan Manuel Dávila, a partir de las 10 de este miércoles expuso sus argumentos para acusar a los ocho rugbiers de “homicidio doblemente agravado por el concurso de dos o más personas en concurso ideal con lesiones leves” y pidió prisión perpetua para todos con una clara premisa.

“Todos hicieron todo, todos le pegaron, todos evitaron que dejaran de pegarle y se iban turnando”, expresó García. También los fiscales dieron por acreditada la intención de matar. “No hay ninguna duda de lo que dijeron los testigos sobre el dolo de matar. Si le pego una patada en la cabeza a una persona que está en el suelo tengo más poder vulnerante que alguien que tiene un arma de fuego”, aseguró García.

Para los fiscales, los ocho son coautores del asesinato por haber tenido lo que Davila definió como “el codominio del hecho y la posibilidad de emprender, proseguir, o detener el del delito”. Esto es, el grupo entero eligió matar a golpes y patadas a Fernando teniendo la posibilidad de impedirlo.

Para la fiscalía, los rugbiers le pegaron a Fernando con la intención previa de matarlo “sin importar cuál fue la patada que le quitó la vida porque todas las patadas le quitaron la vida” y esperaron “el momento adecuado para hacerlo”, de modo de que la policía no estuviese cerca y que se iban turnando para pegarle.

Durante la audiencia, se expusieron los videos -esta vez editados- que se vieron en las jornadas del juicio pese al pedido de Gustavo Tomei, el defensor de los rugbiers, que intentó impedirlo con el argumento de que la etapa de alegatos no permitía incorporar nueva prueba. El tribunal le recordó que todas las partes acordaron previamente que en esta etapa todos pueden usar material de apoyo para respaldar sus relatos.

A continuación, lo más destacado de los alegatos.

Fiscal Gustavo García

–“Los rugbiers acordaron matar a Báez Sosa esperando el momento adecuado para hacerlo”.

–“Aprovecharon que Fernando y sus amigos estaban distraídos y que la policía se fue a la vuelta y lo atacaron por sorpresa, al unísono y a tración”.

–”Hubo una planificación de cómo iniciar el ataque. Un grupo de personas agredió a trompadas y a patadas a la víctima y le produjeron la muerte como coautores con dos o más personas y con ensañamiento”.

-”No lo atacaron de un solo lugar, sino desde varios flancos. Ahí está la organización. Enzo Comelli puede haberle dado el primer golpe, un golpe de knock out”.

–“Señores jueces, nosotros no hablamos de roles y funciones: todos hicieron todo, todos lo golpearon, se turnaban para cubrirse y pegarle”.

-“No hay ninguna duda de lo que dijeron los testigos sobre el dolo de matar. Si le pego una patada en la cabeza a una persona que está en el suelo tengo más poder vulnerante que alguien que tiene un arma de fuego”

–“Riña no hubo, no hubo dos grupos peleándose. Le pegaron a Fernando y de rebote le ligaron sus amigos”.

–“Todos contribuyeron a darle muerte a Báez Sosa. Complicamos las cosas: todas las patadas lo mataron, eligieron ésa manera: múltiples golpes de puño y patadas, la mayoría a la cabeza”.

Fiscal Juan Manuel Davila

Explicó por qué cada uno de los ocho acusados es coautor del crimen.  A continuación, los fragmentos más salientes de su narración.

–“Todos hicieron todo, impedían que se acerquen a Fernando y lo agredían físicamente”.

-“Lucas Filardi (el amigo de Fernando) destaca que estaba al lado de Fernando cuando empezó el ataque y que Ciro Pertossi le pegó una piña muy fuerte en la cara y que cayó al piso, no se pudo levantar más”.

1Ciro Pertossi no sólo agrede a Fernando, sino a todas las personas que intentaban auxiliarlo”.

2Matías Benicelli también es coautor, pudo detener el delito y Alejandro Muñoz dijo que todos los agresores le pegaban a Fernando e identifica a Benicelli como uno de los que golpeó por el rodete. Las zapatillas, el pantalón y la camisa de Benicelli tenían sangre de Fernando”.

3Luciano Pertossi también es coautor, Filardi contó en el juicio que fue una de las personas que le pegó a Fernando. También contamos con declaraciones testimoniales como la de Federico Tavarozzi, que destacó que Luciano Pertossi le pegaba a todo el mundo para que la zona quedara liberada. Y se encontró adn positivo en su pantalón, sangre de Fernando”.

4Blas Cinalli también es coautor, le pegó a Báez Sosa. Muñoz, Gómez y Avila vieron lo que pasó dentro del boliche y el adn de su dedo meñique tiene material genético de Fernando. No está probado que haya estado alcoholizado. En uno de los chats que envió escribió de manera perfecta”.

5 “Enzo Comelli es coautor, le dio un golpe de puño que lo tiró al piso. A Comelli se lo ubica en todos los fotogramas por su pantalón color beige. Filardi dijo que le pegó en el piso a Fernando”.

6Lucas Pertossi es coautor.  Es la persona a la que se observó filmando el inicio del ataque y se ubicó al lado de él. Entre 8 y 10 segundos estuvo al lado de Fernando. Es imposible que no le haya pegado, Pablo Zapata declaró en el juicio e hizo referencia a que en un episodio anterior le fracturó la tibia. No quedan dudas de que le pegó, pero aparte de pegarle a Fernando es una de las personas que liberó la zona. No se encontraba junto al grupo, se quedó solo y volvió por 102, dio la vuelta y se lo puede ver observando. A esa altura ya observa la situación y manda el audio al grupo diciendo que Fernando ´caducó´. Al momento de declarar introdujo el tema del alcohol. Es imposible que esta persona haya estado borracha”.

7Máximo Thomsen actuó como autor. Hizo una clara señal de amenaza y si bien no se ve a quién amenaza, atento a lo que pasó dentro del boliche, se desprende que la persona es Fernando. Egresó del lugar y Bidonde dijo que era la persona que más pegaba. Al inicio del ataque, Máximo Thomsen se encuentra parado, una vez  que Fernando fue derrumbado apareció a los ocho segundos. Se ven en el los golpes y contamos con muchos testimonios de la ira de Thomsen dentro del boliche. Luciano Bonamaison dijo que alguien gritaba ´maten al negro de mierda´. La zapatilla marca Ciclone que usaba tiene material genético de Báez Sosa”.

8Ayrton Viollaz también fue coautor y le pegó a Fernando en el piso, queda acreditado en una de las láminas”.

Finalmente, Dávila se refirió a Juan Pedro Guarino y Tomás Colazo, quienes formaban parte del grupo y declararon como testigos durante el juicio y que no fueron imputados por el crimen. “No tengo dudas de que por una omisión, mintieron, Vamos a solicitar que se forme causa por separado por el delito de falso testimonio”.

Luego del alegato de la fiscalía, se pasó a un nuevo cuarto intermedio.

La exposición del abogado de los padres de Fernando

Una hora después, Fernando Burlando, el abogado querellante representante de la familia Báez Sosa, tomó la palabra, con voz firme, clara y pausada.

“Todos mataron a Fernando Báez Sosa. -comenzó Burlando-. Para sintetizar, la cacería humana y el suplicio del que fue objeto Fernándo Báez Sosa los invito a pensar en esta imagen: Fernándo Báez Sosa, en el piso, sin mirar, pide contemplación, clemencia. La respuesta fue una patada en la cabeza. La respuesta fue una patada, y otra más y otra más. Tal vez en algún momento estaba sin signos vitales y continuaron. Los azotadores decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva”.

“Previamente lo cercaron, esperaron que se retiraran los funcionarios para que nada los detenga. Los autopercibidos ´demoledores´ ya lo tenían aceitado, esto de planificar ataques era costumbre, sobre todo por la superioridad numérica”, siguió el abogado querellante.

“Amenazaron, buscaron a las personas que se interpusieron en su camino y empiezan las preguntas. ¿Cabe alguna duda de que tuvieron intención de matar? ¿Se puede hablar de una pelea? ¿Nunca Fernando fue amenazado?”, reflexionó.

“La conquista era el trofeo, celebraron, se abrazaron, comieron hamburguesas y creo que las preguntas fueron respondidas por las pruebas. Mucha prueba potenció la ya comprometida situación de los acusados. Se llevaron el trofeo y lo celebraron aunque algunos verdugos creyeron que algo podía salir mal y empezaron a ocultar pruebas. Luego, comieron hamburguesas, imagen extremadamente bizarras si las hay. Matar les dio hambre, La imagen de Fernando de rodillas, pidiendo clemencia, justifica el pedido de prisión perpetua de los acusados”, argumentó.

“La ficción supera la realidad, y estos hechos en el plano de la vida real superan la imaginación más retorcida”, sostuvo el letrado. 
“Lo ocurrido me recuerda a “Naranja Mecánica”, una pandilla juvenil de clase media alta desata una espiral de violencia inimaginable”.

“Pensaba también hacer eje en una palabra clave. Y tal vez explique la falta de arrepentimiento de los acusados y la intención de ‘bajarle el precio’ a lo que sucedió. Hubo una acción criminal coordinada, un asesinato en el peor de los estados que puede tener un ser humano que es la indefensión. La justicia debe limitarse a analizar lo que se colectó en estas trece jornadas y llegar a una conclusión. Ver y oír alcanza para condenar a los acusados a prisión perpetua. Acusados que hasta se dieron el gusto de acusar a un inocente”, dijo.

Fernando pidió clemencia y compasión y no se la dieron. Lejos de eso, siguieron pegándole buscando la muerte, con golpes que eran disparos. Fernando fue fusilado a golpes y a patadas. La copiosa prueba nos hace ver que los asesinos tuvieron como motivación un incidente menor en el local Le Brique, un empujón en un lugar en el que era imposible caminar”, continuó.

“La orden la impartió Viollaz, dijo ‘es ahora’. No es algo menor dar una orden y que un joven termine asesinado. Enzo Cimelli y Ciro Pertossi avanzaron hacia el objetivo, mientras otros cumplían otro rol en el crimen. todos asesinándolo. Eso pasó”, sostuvo.

“Fernando parecía una bolsa de papas, no conformes con ver a la víctima inerte sin un mínimo ensayo de defensa siguieron pateándolo. Allí se escuchó ´a éste me lo llevo de trofeo´. El trofeo fue la vida de Fernando Báez Sosa. Ciro Pertossi ni siquiera se esforzó a dar una última patada porque sabía que Fernando ya era un cuerpo sin vida”, relató.

“Uno va normalizando situaciones pero deja a un costado las cuestiones que tienen que ver con la ética, tanto y tanta expresión salvaje hacen que uno normalice una situación tremenda. Después de la reunión con vino, con flores, con festejo me pregunto qué clase de persona estamos juzgando. Uno de ellos se entusiasmó con la idea de ir a buscar a un amigo de Fernando y sabían ya que habían matado a un joven. Es parte de la respuesta, tras semejante salvaje no sólo huyeron, sino que trataron de disfrazar lo ocurrido; incluyeron un de tremenda miserabilidad como acusar a una persona inocente, una persona que tuvo que pasar horas de angustia hasta que se aclaró su situación procesal”, siguió.

Y Burlando se preguntó: “Me gustaría saber quién pagará por toda esa angustia. Fernando tenía toda la vida por delante que los acusados le arrebataron por la simple intención de matar. Mataron por matar. Es inexplicable. Desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue llevárselo de trofeo”, sintetizó.

“Amenazado, emboscado, superado en número, hasta la muerte”, resumió.

Tras repasar todo lo que sucedió dentro del boliche, Burlando volvió a lo sucedido a la salida de Le Brique: “Con perversidad reflexiva decidieron matar a Fernando Báez Sosa teniendo en cuenta el factor sorpresa, la superioridad numérica, las experiencias anteriores y la zona liberada”, narró Burlando.

“Decidida ya la forma en la que se produciría la emboscada, Ayrton Viollaz constata que se había ido el último policía y da la orden: ´es ahora´”, siguió.

La voraz carnicería se llevó a cabo en el transcurso de 50 segundos y con saña. Yo, a la saña la emparento con la voluntad, por ende inferimos la indudable voluntad asesina de los acusados; afirmar lo contrario contradice la lógica. Los acusados actuaron como un bloque y esto facilitó la consumación del plan homicida”, remató.

Etiquetas: