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La Meca en tiempos de pandemia: de millones a solo 60.000 peregrinos de Arabia Saudita

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Según el Corán, Meca cumple la función de ser un lugar de seguridad y de unión para toda la humanidad. Foto: AFP
La peregrinación a la Meca, que culminará el viernes, 23 de julio, se limitó este año, en el contexto de la pandemia de , a solo 60.000 residentes de Arabia Saudita, de 18 a 65 años, que estén vacunados, frente a los 2,5 millones de musulmanes que suelen llegar habitualmente al lugar más sagrado del islam.
En el mundo musulmán, la peregrinación a la Meca, denominada “Hayy”, es un evento único en importancia y tiene relevancia a nivel . Representa uno de los cinco pilares del islam y un mandamiento obligatorio que cada musulmán tiene que cumplir al menos una vez en la vida, dijo a Télam el teólogo Marwan Gill, imán de la comunidad Ahmadía en Argentina.
“La tradicional peregrinación musulmana, una expresión simbólica del amor y dedicación a Al’lah, el Ser Supremo y Creador de toda la humanidad, es un mandamiento condicional que aplica solo a aquellos musulmanes que poseen los recursos económicos, la para viajar, y se encuentran en situación segura para hacerlo, por lo cual no fue obligatoria en tiempo de pandemia”.”Meca desempeña un rol importantísimo en la vida cotidiana de un musulmán, que durante cada oración se dirige hacia ella, siendo la orientación constante y el lugar de unidad para todos los musulmanes””Marwan Gill
La peregrinación ocurre cada año durante las fechas 08 y 13 del último mes del calendario islámico, que se caracteriza por ser un calendario lunar.
Por tal razón, las fechas según el calendario gregoriano tienen una fluctuación anual de aproximadamente diez días.
La peregrinación a la Meca, que comenzó el domingo 18 de julio y culminará el viernes, solía convocar, en tiempos de prepandemia, a más de 2,5 millones de musulmanes de todo el mundo.
Pero, en esta oportunidad, por el sanitario, el Saudí permitió solo 60.000 peregrinos residentes de Arabia Saudita, entre 18 a 65 años y vacunados, sin la presencia de extranjeros, aclaró Gill.
No obstante, resulta más concurrida que en , cuando fueron sólo 1.000 los peregrinos que pudieron llegar a la Meca, en un contexto de pandemia aún más restrictivo, y considerando que hay 2.000 millones de musulmanes en el mundo, resaltó el teólogo.

Marwan Gill agrega que hay musulmanas que no pueden realizar la peregrinación por su propia seguridad y son perseguidos en Arabia Saudita, como por ejemplo los musulmanes Ahmadís, a quienes representa en Argentina desde 2017.
La Comunidad Musulmana Ahmadía es una de las numerosas ramas del islam y fue fundada en el año 1889 por Mirza Ghulam Ahmad, quien proclamó ser el Mesías Prometido y el Reformador de los musulmanes.
Por tal creencia, la Comunidad Ahmadía es prohibida en Arabia Saudita y no se les permite realizar la peregrinación.
No obstante, para todos los musulmanes, Meca es el lugar más sagrado y según las creencias islámicas, la “Kaaba” (la mezquita situada en Meca) fue el primer lugar de la historia construido y dedicado para la adoración del Dios Único, señaló el teólogo.¿Qué es la Kaaba?
Gill explicó que la “Kaaba” es esa estructura cuadrangular alrededor de la cual dan vuelta los peregrinos, “cubierta con una tela negra en la cual están bordados en oro los versos del Corán”.
“La Kaaba, contrariamente a lo que algunos creen, no es una , sino un símbolo. Adentro no hay nada. Su simbología es religiosa. No creemos que Dios esté adentro de ese lugar, solo hay una piedra negra en uno de sus rincones, que es la única referencia, y se cree que es un meteorito preservado a lo largo de la historia, pero al que no le atribuimos un poder divino”.
“El ritual de la peregrinación consiste en girar alrededor de la Kabaa siete veces, porque el siete es el número de la perfección, y para nosotros significa que el peregrino giró alrededor de Dios, que está presente su su vida”, detalla.
El peregrino también debe hacer en Meca un de caridad, que consiste en sacrificar un animal y entregar su carne como alimento a los pobres.
“Además, hay otro ritual, el de arrojar piedras a un muro, que está cerca de la Kabaa, que representa a Satanás y simboliza el rechazo del peregrino a sus malos impulsos”, explicó.
En tanto, los musulmanes que no pueden peregrinar a Meca “hacen una simbólica donde estén, que en nuestro caso fue un sermón en la mezquita para recordar los sacrificios del profeta Abraham”, agregó.
La peregrinación a la Meca solía convocar, en tiempos de prepandemia, a más de 2,5 millones de musulmanes de todo el mundo. Foto: AFP.
Además, Gill participó el martes de una celebración en la bonaerense de Luján, donde la Municipalidad “ofreció colgar un banner con la leyenda ‘feliz Hayy’, que fue la primera vez, destacó, que la peregrinación se celebra de esa manera en el país con el mundo musulmán”.
“También nos recibieron en la Basílica, lo cual fortaleció el diálogo interreligioso, e hicimos una oración interreligiosa con los católicos y autoridades municipales”
En esta ocasión, el acto de caridad en la celebración de Luján fue donar 100 frazadas al Municipio bonaerense, describió.
El teólogo sostuvo que “Meca desempeña un rol importantísimo en la vida cotidiana de un musulmán, que durante cada oración se dirige hacia ella, siendo la orientación constante y el lugar de unidad para todos los musulmanes”.
Además, Meca “es la ciudad natal del profeta Muhammad, el fundador del islam, aunque durante la peregrinación los rituales son dedicados al profeta Abraham, su esposa Agar y su hijo Ismael, que hicieron enormes sacrificios para reconstruir allí a la Kaaba (la casa sagrada), como un símbolo de la unidad de Dios en la tierra”.
El profeta Abraham, agregó Gill a Télam, es considerado el tronco y el padre de las tres religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Según el Corán, Meca cumple la función de ser un lugar de seguridad y de unión para toda la humanidad.
“La peregrinación a Meca es para los musulmanes una expresión simbólica de su amor y dedicación a Al’lah, el Ser Supremo y Creador de toda la humanidad” y, a su vez, “un llamamiento de vivir en paz y en armonía con toda la creación de Dios, sin distinción de religión y de raza”, afirmó.

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