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Piden llevar a juicio al hombre acusado de matar a un kiosquero durante un raid criminal

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Un fiscal de La Matanza pidió que sea sometido a juicio por jurados el hombre acusado de asesinar de seis balazos al kiosquero Roberto Sabo durante un asalto cometido en su comercio de la bonaerense de Ramos Mejía, partido de La Matanza, en el marco de un raid que que incluyó otros dos robos en el lapso de una hora y del que participó una adolescente de 15 años, inimputable por ser menor de edad, informaron fuentes judiciales.

Al cumplirse este sábado seis meses del asesinato, los familiares de Sabo (45) convocaron a una movilización en reclamo de Justicia, que comenzará este viernes a las 19 en la puerta del kiosco donde lo mataron, situado en avenida de Mayo y Alvarado, en la zona comercial de esa del oeste del conurbano.

“La marcha es para recordar a mi papá a seis meses del asesinato y también vamos a reclamar más para nosotros y todos los vecinos. Sabemos que nos van a acompañar muchas familias que vienen pidiendo justicia hace años por otros crímenes”, dijo a Télam Nicolás Sabo, uno de los hijos de la víctima.

El joven contó que junto a sus dos hermanos y la esposa de su papá, Patricia, piensan irse a vivir al exterior. “Es una locura que en este país te maten a alguien de tu familia y encima tener que estar pidiendo justicia para que pueda descansar en paz”, sostuvo.

De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio formulado por el fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Especializada en Homicidios Dolosos del Departamento Judicial La Matanza, Federico Medone, el acusado y actualmente Daniel Suárez (29), en complicidad con una adolescente de 15 años, fue quien protagonizó un raid criminal en medio del cual asesinó a Sabo, además de asaltar a un remisero y robarle a un joven que realizaba deliverys, todo ello en el lapso de una hora y a plena del día.

Basado en diversas pruebas, en el dictamen al que tuvo acceso Télam Medone pidió que sea juzgado por “robo agravado por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor de edad, homicidio criminis causae, portación y tenencia ilegal de arma, robo agravado y hurto agravado, todos en concurso real entre sí”.

Suárez, quien tiene antecedentes penales y había terminado de purgar una condena en agosto de 2020, permanece actualmente a disposición judicial.

El requerimiento de elevación a juicio fue apoyado por el abogado de la familia Sabo, Fernando Burlando, quien dijo a Télam que también él como particular damnificado realizará su propio pedido para que el caso vaya a debate oral cuando le corran traslado.

Según el dictamen fiscal, el raid criminal se inició del 7 de noviembre de 2021, cuando Suárez, acompañado de la adolescente, fue hasta una agencia de remises situada en e Diaz Vélez y Rafaela, de Ciudadela, y pidió un auto para viajar hasta Ramos Mejía.

Fue así que ambos fueron llevados por el chofer Hugo Franchetti en un remise Ford Focus negro hacia esa zona, donde el pasajero le pidió detenerse unos minutos para hacer unas compras en la esquina de avenida de Mayo y Alvarado, en la zona comercial de Ramos Mejía.

Suárez se bajó solo, dejó a la joven en el auto y caminó unos metros hasta ingresar al kiosco “Drugstore Pato” armado con “una pistola semiautomática 7,65 mm o similar al calibre 32 con numeración suprimida cargada con al menos un cartucho, y un revólver calibre 22”, de acuerdo a la pesquisa.

Una vez adentro del comercio, intimidó con esas a Sabo, se apoderó de 10.000 pesos producto de las ventas y disparó seis balazos al pecho y la cabeza del kiosquero, quien murió casi en el acto.

Una testigo que conocía a Sabo y además era su clienta, declaró en la causa que alcanzó a ver al delincuente cuando estaba adentro del kiosco y ella llegó a comprar cigarrillos, y que además advirtió que el comerciante estaba nervioso y prácticamente la echó del lugar”.

Sabo “intentó terminar abruptamente la atención comercial que le brindaba hasta ese instante, con el objeto de que la misma deje el lugar, tal vez, con el objeto de que no sea despojada de sus pertenencias, y quizá también, para evitar que la misma corriera algún riesgo”, consideró Medone al analizar los momentos previos al crimen.

Otra de las pruebas mencionadas en el requerimiento, es la declaración de un testigo que alertó a la policía cuando el asesino salió del local y abordó un Ford Focus negro.

Según se estableció luego, al salir del kiosco, el asaltante intimidó con al remisero Franchetti, que lo había llevado hasta el lugar, y le robó 6.000 pesos de la recaudación, el teléfono celular y el auto, en el que huyó con la adolescente.

En la huida, el Focus chocó contra un árbol en el cruce de las calles Saavedra y Alvear, momento en que los dos tripulantes se bajaron e ingresaron a un supermercado de dueños chinos simulando ser clientes y con intenciones de cambiarse las ropas y evitar ser identificados, lo que quedó registrado en las filmaciones de las cámaras de del lugar, luego aportadas a la justicia.

Tras ello, y siempre bajo amenazas con armas, el delincuente y la chica le robaron la moto marca Jianshe, modelo 125, a un delivery, a quien además despojaron de 1.600 pesos, un teléfono celular y documentación personal.

Durante un operativo policial desplegado en la zona, Suárez y la adolescente fueron en avenida de Mayo y Rivadavia, de Ramos Mejía.

Las pericias arrojadas sobre las armas, la autopsia realizada al Sabo, los testimonios y el dermotest que arrojó la existencia de pólvora en las manos del hombre detenido, fueron los elementos de prueba principales enumerados por el fiscal para pedir que Suárez vaya a juicio, lo que deberá ahora resolver el juez de Garantías a cargo de la causa, Gustavo Banco.

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