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Pidieron elevar a juicio la causa por el crimen del kiosquero de Ramos Mejía

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Un fiscal de La Matanza pidió elevar a juicio la causa por el crimen del kiosquero Roberto Sabo, asesinado de seis balazos el 7 de noviembre del año pasado durante un raid criminal cometido por un hombre actualmente detenido y una adolescente de 15 años, inimputable por su edad, en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, informaron este viernes fuentes judiciales.

En tanto, al cumplirse este sábado seis meses del asesinato, los familiares de Sabo (45) convocaron para esta tarde a las 19 a una movilización en reclamo de Justicia, que comenzará en la puerta del kiosco donde lo mataron, situado en avenida de Mayo y Alvarado, en la zona comercial de esa localidad del oeste del conurbano.

“La marcha es para recordar a mi papá a seis meses del asesinato y también vamos a reclamar más para nosotros y todos los vecinos. Sabemos que nos van a acompañar muchas familias que vienen pidiendo justicia hace años por otros crímenes”, dijo a Télam Nicolás Sabo, uno de los hijos de la víctima.

De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio formulado por el fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Especializada en Homicidios Dolosos del Departamento Judicial La Matanza, Federico Medone, el acusado y actualmente detenido Daniel Suárez (29), en complicidad con una chica de 15 años, fue quien protagonizó un raid criminal en medio del cual asesinó a Sabo, además de asaltar a un remisero y robarle a un joven que realizaba deliverys.

Por tal motivo, en el dictamen al que tuvo acceso Télam, pidió que sea juzgado por “ agravado por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor de edad, homicidio criminis causae, portación y tenencia ilegal de arma, robo agravado y hurto agravado, todos en concurso real entre sí”.

Suárez, quien tiene antecedentes penales y había terminado de purgar una condena en agosto de 2020, permanece actualmente detenido a disposición judicial.

El hecho

Según el escrito fiscal, el raid criminal se inició el 7 de noviembre de 2021, cuando Suárez, acompañado de una menor de 15 años, fue hasta una agencia de remises situada en e Diaz Vélez y Rafaela, de Ciudadela, y pidió un auto para viajar hasta Ramos Mejía.

Fue así que ambos fueron llevados por el conductor de un remise Ford Focus negro hacia esa zona, donde el pasajero le pidió detenerse unos minutos en un kiosco ubicado en avenida de Mayo y Alvarado, en la zona comercial de Ramos Mejía.

Suárez se bajó solo e ingresó al kiosco “Drugstore Pato” armado con “una pistola semiautomática 7,65 mm o similar al calibre 32 con numeración suprimida cargada con al menos un cartucho, y un revólver calibre 22″, de acuerdo a la pesquisa.

Una vez adentro del comercio, intimidó con esas a Sabo, se apoderó de 10.000 pesos producto de las ventas y disparó seis balazos al kiosquero, quien murió casi en el acto.

Entre las pruebas mencionadas en el requerimiento, figura la declaración de un testigo que alertó a la policía cuando el asesino salió del local y abordó un Ford Focus negro.

Según se estableció luego, al salir del kiosco, el asaltante intimidó con al remisero que lo había llevado hasta el lugar y le robó 6.000 pesos de la recaudación, el teléfono celular y el auto, en el que huyó con la adolescente.

En la huida, el Focus chocó contra un árbol en el cruce de las calles Saavedra y Alvear, momento en que los dos tripulantes se bajaron e ingresaron a un supermercado con intenciones de simular ser clientes y aprovechar para cambiarse las ropas y evitar ser identificados.

Tras ello, y siempre bajo amemazas con armas, el delincuente y la chica le robaron la marca Jianshe, modelo 125, a un delivery, a quien además despojaron de 1.600 pesos, un teléfono celular y documentación personal.

Finalmente, durante un policial deplegado en la zona, Suárez y la adolescente fueron en avenida de Mayo y Rivadavia, de Ramos Mejía.

“Apoyamos el pedido del fiscal y aún no nos corrieron traslado pero vamos a hacer nosotros también nuestro propio requerimiento de elevación a juicio como particular damnificado”, dijo a Télam Fernando Burlando, abogado de la familia Sabo.

Por su parte, Nicolás Sabo dijo que junto a sus dos hermanos y la esposa de su papá, Patricia, piensan irse a vivir al exterior: “Es una locura que en este país te maten a alguien de tu familia y encima tener que estar pidiendo justicia para que pueda descansar en paz”, sostuvo.

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