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Ricky Pashkus: “El teatro se debía abrir a pérdida si era necesario”

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Pashkus, un hacedor de éxitos musicales.
El director teatral y coreógrafo Ricky Pashkus, que estrena este jueves a las 21 la comedia musical “Te quiero, sos perfecto, cambiá” en el teatro Astral, admitió que transitó un 2020 muy duro por la pandemia y afirmó que creía que “el teatro se debía abrir a pérdida si era necesario”.“Evidentemente el teatro como negocio no volvió y ni que hablar el teatro independiente que no pudo abrir”, expresó el también productor en una entrevista con Télam durante la cual, y “dentro de la catástrofe mundial” por la pandemia, confesó sentirse en “un momento de gloria y privilegio”.“No puedo más que agradecer. Tengo mi productora, es la primera vez en mi vida que puedo elegir qué proyectos produzco, si dirijo y qué dirijo. Es un privilegio que no me da culpa pero que lo tomo de manera consciente”, manifestó.””Te quiero…” es una obra en la que hay pocos actores en el escenario y por otro lado es una pieza que se mantiene vigente, que habla de las etapas del amor y desde que la hice en 2011 cambiaron mucho los paradigmas.””Ricky Pashkus En cuanto a la pieza que estrena mañana, Pashkus explicó que “muestra a través de estereotipos el humor aplicado a aspectos que tienen que ver con los ritos de las etapas de la vida”: “Por eso la elegí, son temas propicios para esta época. Es una comedia liviana y al mismo tiempo muy empática y emocional. Las cosas que suceden en la historia a todos alguna vez nos pasaron”.
El musical “Te quiero, sos perfecto, cambiá” recorre diferentes momentos de la vida, como la primera cita, el noviazgo, la seducción, el amorío, la discusión con los padres, los mandatos y la soltería, abordados a través de una mirada irónica, simpática y crítica.
Protagonizada por Laura Oliva, Flor Otero, Roberto Peloni y Agustín Sullivan, la obra tendrá funciones los miércoles y jueves a las 21 y los sábados a las 20.Télam: ¿Por qué elegiste reestrenar este musical?
Ricky Pashkus: Es un momento para que cada uno reflexione qué lo motiva a hacer teatro. Evidentemente el teatro es un negocio y eso no se discute, pero también es mucho más, y en ese sentido busqué comprender junto con la gente del Astral qué puedo hacer en condiciones donde restricciones como el aforo y como la posibilidad de recupero o de pérdida son tan importantes, además del cumplimiento de los protocolos sanitarios. En este contexto, “Te quiero…” es una obra en la que hay pocos actores en el escenario y por otro lado es una pieza que se mantiene vigente, que habla de las etapas del amor y desde que la hice en 2011 cambiaron mucho los paradigmas.T: En ese sentido, ¿se hicieron cambios a la versión original?
RP: Cambiaron diálogos, chistes, algunas miradas. Nunca fue una obra que tuvo material machista, pero sí tenía algunos chistes que hoy no son graciosos y también cambió la manera en que se dicen. Todas las obras que vengo haciendo están muy bien planteadas desde la perspectiva de género. El humor requiere una mirada sarcástica e irónica, hay pocos temas con los que no se puede hacer humor, la clave es hacerlo sin que dañe. Soy alguien que no está pateando el tablero, entiendo que lo políticamente correcto es una transición necesaria y no un corset que viene a matar la expresión, sino la búsqueda de un humor que no sea dañino. En una comedia hay que generar empatía, gracia y risa a todos, el espectador no se puede ir ofendido.T: ¿Cómo fue la elección del elenco?
RP: Tenía poco tiempo, entonces necesitaba gente profesional, que canten bien, que entiendan el lenguaje de la comedia y que no tuviera que hacer docencia del género musical.T: ¿Cómo transitaste el 2020 haciendo teatro en vivo por streaming?
RP: Fue un año muy duro y muy complejo para todos, yo tengo una naturaleza hiperquinética, soy ansioso y verborrágico. Al principio pasé por la angustia que atravesamos todos, después empecé a sentir mucha reacción a ciertas frases, me enojaba que se dijera “lo último es la cultura” o “no vamos a volver”, ciertas sentencias que me dañaban. Me parece imprescindible cuidarnos al ciento por ciento, pero también decía por qué estamos pagando un precio tan alto los actores. Me molestaban ciertos criterios que suponían que había condiciones diferentes a las de un viaje en avión o a las de un restaurante o a viajar en taxi.
Entonces eso me movilizó para hacer lo que se podía en ese momento. Transformar ese enojo en acción. El teatro se debía abrir a pérdida si era necesario, con todos los protocolos.
Me he peleado cuando me decían el streaming vino para quedarse y yo decía que no, a la gente no le gusta, son pocos los que entran, cómo va a quedarse una cosa que no interesa tanto. Solo vino para esta transición, de eso estoy seguro.T: ¿Cuáles son tus expectativas para este año?
RP: Algunos te dicen que no van a hacer teatro hasta que esté la capacidad total de las localidades. Yo voy a hacer teatro en las condiciones que se pueda, es una obcecada y apasionada necesidad de plantar al artista en escena. Mi expectativa es excelente. Después cada uno decidirá si puede hacer negocio o no. Creo que va a haber un tiempo con aforo, por lo menos cinco meses, y después volverá el teatro como fue siempre. El teatro es una necesidad y estoy convencido de que la gente va a ir.T: ¿Qué asignaturas pendientes tenés en tu carrera?
RP: Tengo pendiente dirigir una película, hacer la régie de una ópera y en 10 o 15 años estar en un lugar de políticas públicas. Poder hablar del arte desde un lugar político. Por ser un gestor, artista y creador de toda la vida, tengo una mirada abarcativa, trato de no separar prestigio de popularidad. Tengo una visión del arte muy integradora, que es el resultado de mis años en la Fundación Julio Bocca y ahora con el Instituto Argentino de Musicales, la nueva escuela que abrimos con Fernando Dente. Una mirada federal del proyecto artístico, teatral y cultural, que no es solamente respetar las artesanías regionales, sino que es visibilizar, estimular y potenciar la narrativa, dramaturgia y creatividad que existe y que todavía, si bien hay planes de intercambio, no se crea un material claramente representativo de lo federal.

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