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“Tuve la impresión de que era el principio de un golpe de estado”

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El de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que tuvo la “impresión” de que las manifestaciones que atacaron los edificios de los tres poderes en Brasilia, el 8 de este mes, eran “el comienzo de un golpe de estado”, en su primera entrevista exclusiva con un medio desde su asunción, publicada este miércoles.

“Tuve la impresión de que era el principio de un golpe de estado; tuve la impresión, incluso, de que el personal estaba siguiendo el orden y la orientación que (su antecesor, Jair) Bolsonaro dio durante mucho tiempo”, dijo el mandatario en una entrevista exclusiva con el canal brasileño GloboNews.

Al referirse a Bolsonaro, señaló que durante “mucho tiempo llamó a invadir la corte suprema, mucho tiempo desacreditó al Congreso nacional, mucho tiempo llamó a que el pueblo portara armas, que esto era la democracia”.

El domingo 8 de este mes, miles de personas identificadas con Bolsonaro invadieron y saquearon los edificios de la Presidencia, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) en Brasilia, pidiendo a gritos un golpe de estado contra el gobierno del líder del Partido de los Trabajadores (PT), que llevaba una semana de gestión.

El mandatario dijo que en cuanto supo de la invasión llamó al jefe del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), el general Marco Edson Gonçalves Días, para preguntar dónde estaban los soldados.

“No vi a ningún soldado, solo vi gente entrando, no vi a ningún soldado reaccionar, y dijo que había llamado a los soldados”, describió.

“Estos soldados no se presentaron, me estaba enojando porque no era posible la facilidad con la que la gente invadía el palacio del de la república”, agregó.

Lula informó que habló con el de Justicia, Flávio Dino, y aseguró que se había propuesto llevar a cabo una Operación de Ley y Orden (GLO), una atribución exclusiva del de la república que consiste en recurrir a las fuerzas armadas en caso de agotamiento de los efectivos de seguridad pública.

Las operaciones GLO se adoptan en situaciones graves de alteración del orden.

Sin embargo, Lula dijo que optó por hacer una intervención federal en la seguridad pública del Distrito Federal (DF), nombrando al secretario ejecutivo del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Cappelli.

El añadió que, tras la intervención en la Policía Militar del DF, la operación para recuperar el de la sede de los Tres Poderes comenzó a surtir efecto.

En otra referencia a Bolsonaro, Lula enumeró las actitudes de su antecesor que llevaron a sus seguidores más radicales a creer que seguían orientaciones del expresidente.

“Su decisión de permanecer callado tras perder las elecciones, su decisión de no pasarme la banda (presidencial), de irse a Miami como si huyera por miedo a algo, y su silencio, incluso después de lo ocurrido aquí (en Brasilia), me dieron la impresión de que sabía todo lo que estaba pasando, de que tenía mucho que ver con lo que estaba ocurriendo”, sentenció.

Inmediatamente, aclaró que la que debe determinar el papel de Bolsonaro en los acontecimientos del 8 es la Justicia, pero aseguró que su “impresión” era que el exmandatario “esperaba volver a Brasil en la gloria de un golpe de estado”, y por eso, no podía permitir un GLO.

“Tuve que tomar la decisión política y tomamos la decisión correcta”, dijo.

Además, calificó de “profesionales” a los manifestantes radicales y apuntó contra las fallas de la inteligencia estatal.

Tenemos del GSI, Abin (Agencia Brasileña de Inteligencia), el Ejército, la Marina y la Aeronáutica; nada de esta inteligencia sirvió para advertir al de la república”, criticó.

Lula, que ese fin de semana se encontraba en San Pablo, comentó que había salido de la capital con la de que no había conflictos previstos.

“Si hubiera sabido el viernes (6) que iban a venir 8.000 personas, no habría salido de Brasilia; me fui porque todo estaba en calma”, dijo.

Lula aprovechó para citar a Anderson Torres, quien fuera de Justicia de Bolsonaro y era secretario de Seguridad Pública del DF en el momento del asalto en Brasilia.

“Sabía lo que iba a pasar, se fue y cuando volvió se dejó allí el celular”, dijo.

El presidente también defendió que se condene a todos los que la Justicia demuestre que estaban implicados en los atentados y aclaró que tendrán “derecho a una defensa”

“De lo contrario, no garantizamos la existencia, la supervivencia de la democracia, y con la democracia, no se juega”, concluyó.

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